La importante reducción o bonificación del Impuesto sobre las donaciones a favor de ciertos parientes (hijos y/o cónyuge) en la mayoría de las Comunidades autónomas ha hecho que proliferen las donaciones, pero no es oro todo lo que reluce; han de tenerse muy en cuenta otros costes fiscales que podrían suponer una carga nada despreciable.

Los supuestos de doble imposición.

Hay dos supuestos de donación que pueden devengar una doble imposición, por el Impuesto de Donaciones de un lado y, además, de otro lado, por el Impuesto de Transmisiones Patrimoniales o el IVA.

a).- Compatibilidad de Impuestos (ISD + IVA).

Se trata de un caso concreto que ha dado lugar a una Sentencia nº 247/2012 del Tribunal Superior de Justicia de Madrid, de 8 de marzo de 2012.

Una persona física dona a sus hijos una parcela urbana. El donante, integrante de una Junta de Compensación, tenía la condición de empresario a los efectos del IVA y el objeto de la donación consistía en una parcela promovida en el ejercicio de su actividad empresarial, realizando así una operación de autoconsumo asimilada por la Ley a la entrega de bienes a título oneroso. Para el Tribunal, el IVA es un impuesto indirecto que recae sobre el consumo final. Se trata pues, de impuestos de distinta naturaleza (ISD e IVA) con hechos imponibles y sujetos pasivos distintos, compatibles entre sí.

Por otra parte, al tratarse el donante de un urbanizador ocasional, tampoco se puede aplicar, en su caso, el precepto que establece la no sujeción a IVA de la transmisión de la totalidad del patrimonio empresarial.

b).- Concurrencia de Impuestos (ISD + TPO).

Otro caso distinto es el supuesto de una persona que dona a su hijo una vivienda gravada con hipoteca. En la escritura, el hijo acepta la donación y se subroga sin novación en el préstamo hipotecario que grava la finca.

El Tribunal Económico-Administrativo Central, en Res. de 31 de enero de 2011 dice que “la operación adquiere una doble naturaleza, onerosa en la parte en el que ambas contraprestaciones se compensan, y gratuita en la parte que el donatario se enriquece”. En otras palabras, aquí no se trata ya de impuestos compatibles sino de impuestos diferentes, aplicables a dos operaciones de distinta naturaleza: la parte lucrativa, gravada con el ISD y la parte onerosa (la subrogación en el préstamo), gravada con el ITPO.

La donación de ambos cónyuges.

Recordemos que la donación de ambos cónyuges de bienes o derechos comunes de la sociedad conyugal debe entenderse y tratarse, a efectos fiscales, como dos donaciones distintas por la mitad correspondiente a cada cónyuge. El art. 38 LSD, que declaraba lo contrario (una sola donación) fue anulado por Sentencia T.S. (Sala Tercera, Sección 2ª) de 18 febrero 2009.

Los otros costes fiscales de la donación.

1.- El IIVTNU o “plusvalía municipal”. Se trata de un impuesto municipal proporcional a los años que el transmitente (donante) ha tenido la finca en su poder. Según qué Ayuntamientos, puede llegar a suponer una carga nada despreciable y no tiene reducción ni bonificación especial.

2.- El IRPF. El donante puede verse afectado en su declaración del IRPF, ya que tendrá que valorar la finca por su valor de mercado al tiempo de la donación y ese valor, que siempre será superior (puede que muy superior) al valor declarado cuando la compró o adquirió, determinará la ganancia patrimonial obtenida (con la oportuna corrección con el coeficiente de actualización según la normativa del Impuesto). Desde el punto de vista fiscal, el hecho de ser la donación un acto gratuito que no produce ganancia para el donante, no cuenta; lo que cuenta es que transmitió una finca que valía tanto, y si la regaló, es su problema.

Recordemos que la ganancia patrimonial así obtenida tributará a un tipo de gravamen que puede oscilar  entre el 21% y el 27%, salvo que el donante cuente más de 65 años y esté donando su vivienda habitual, en cuyo caso opera la exención.

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