La aceptación a beneficio de inventario es procedente solo cuando el activo es superior al pasivo y exista el temor de que aparezcan deudas posteriores ya que, en otro caso, si la herencia es claramente deficitaria, lo procedente sería renunciar a la misma.

Debido, con toda seguridad, a los efectos de la crisis, está comenzando a resultar corriente aceptar la herencia a beneficio de inventario, algo que hasta ahora era bastante inusual. Una reciente Res. DGRN de 15-02-2013 se ocupa de este tema y despeja algunas dudas al respecto que incluimos en este artículo.

La aceptación de la herencia.

La aceptación de la herencia es única y su adjudicación tiene los mismos efectos adquisitivos y registrales, tanto si lo fue de forma pura o a beneficio de inventario. Tan es así, que se puede aceptar pura y simplemente y, después, acogerse al “beneficio de inventario” dentro de los plazos y cumpliendo los requisitos exigidos. Lo que produce el B.de I. es evitar la confusión de los patrimonios del heredero y del causante.

Por ello, lo que trasciende al Registro es la aceptación de la herencia, sin más, y el Registrador no podrá entrar en la calificación del correcto cumplimiento de los requisitos legales del B. de I. Solo la autoridad judicial, a instancia de los acreedores, podrá apreciar si los requisitos se han cumplido en debida forma.

Recordemos que las Fundaciones heredarán siempre a beneficio de inventario (art 22,1º de la Ley 50/2002 de 26 de diciembre de Fundaciones y Res. DGRN 16 de julio de 2007); otro tanto ocurre en el caso de herederos menores o incapacitados. En tales casos la aceptación se entiende hecha siempre a B.I. sin necesidad de su formalización.

Requisitos y plazos para acogerse al B. de I. (arts. 1010 y ss. C.C.)

Formalización del inventario (art. 1013 C.C.), que se iniciará dentro de los treinta días siguientes a la citación de los acreedores y legatarios, y concluirá dentro de otros sesenta (art. 1017 C.C.). Puede hacerse de forma judicial y, también, notarialmente, con citación a todos los acreedores y legatarios para que acudan a presenciarlo si les conviene.

Entendemos que la formación del Inventario con la justificación de haber citado a los acreedores y legatarios y la manifestación de haberles pagado, en su caso, puede hacerse en un Acta previa a la escritura de manifestación y adjudicación de la herencia.

La citación puede hacerse por burofax, no siendo necesario publicar edictos para notificar a los posibles acreedores “indeterminados” o no conocidos, ya que la Ley no lo establece; sin embargo puede ser conveniente su publicación al menos una vez, en alguno de los periódicos de mayor circulación en el lugar donde el finado tenía su domicilio al morir.

Pérdida del beneficio de inventario.

La omisión deliberada de algún bien en el Inventario está sancionada por el CC (art 1024,1º) con la pérdida del beneficio.

El heredero no podrá disponer libremente de los bienes hasta que no haya pagado a los acreedores y legatarios (arts. 1024, 1026 y 1.030 C.C.). No hay plazo para pagar a los acreedores, mientras estos no lo reclamen (puede tratarse de créditos no vencidos).

Si antes de completar el pago de las deudas y legados el heredero enajenase bienes de la herencia sin autorización judicial o la de todos los interesados, pierde el beneficio, pero en modo alguno su carácter de heredero y la propiedad de los bienes adjudicados.

Redacción de la escritura.

A modo de conclusión de todo lo dicho, podemos afirmar que la aceptación a beneficio (mejor “con” beneficio) de Inventario es, en el fondo, una aceptación de herencia normal (pura y simple); la única diferencia está en los efectos que produce el beneficio al impedir que los acreedores “tiren” del patrimonio personal del heredero para satisfacer sus créditos más allá de los bienes que integran la herencia del causante.

Por ello, la redacción de la escritura no es en nada diferente a la de una herencia normal, con la sola excepción de que, tras las adjudicaciones, habrá que incluir una alusión al beneficio de inventario, con esta o parecida fórmula:

Con Inventario judicial: “… La anterior aceptación de herencia se ha de entender hecha “a beneficio de inventario”, a reservas del resultado de la formación del Inventario que ha de producirse en el trámite judicial correspondiente, con los efectos, forma y plazos previstos en los artículos 1.010 y siguientes del Código Civil”.

Si el Inventario fue notarial, se incluirá un párrafo similar con remisión al Acta previa de protocolización del Inventario.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *