Cuando concurre a la herencia el cónyuge viudo junto con los hijos u otros herederos, al realizar el inventario de los bienes se incluyen tanto los que son privativos del difunto como los que pudieran tener carácter ganancial del matrimonio; luego se determinan y cuantifican los distintos haberes hereditarios de cada uno y se procede al pago de esos haberes adjudicando a cada interesado bienes concretos.

En el caso del cónyuge viudo que estuvo casado en gananciales, tendrá derecho a su porción hereditaria, según el testamento, y además a su mitad del valor de los bienes gananciales, cuya mitad no forma parte de la herencia.

Para realizar estas operaciones en la adjudicación de la herencia, en alguna ocasión se ha utilizado una mala práctica, consistente en partir del total valor de los bienes inventariados y, tras liquidar la sociedad de gananciales y hacer los cálculos de la suma que corresponde al viudo o viuda por todos conceptos (por sus gananciales, por su cuota legal usufructuaria o el usufructo universal capitalizado, en su caso, y por cualesquiera otro concepto hereditario), hacer una masa común con los bienes del inventario y adjudicar bienes concretos al viudo/a hasta completar el importe total de sus haberes, sin distinguir cuáles de esos bienes le son atribuidos en pago de sus gananciales y cuáles otros en concepto de herencia o legado.

Esta forma de proceder, entre otras consecuencia negativas, provoca que no se pueda distinguir los bienes concretos (en el caso de inmuebles urbanos) que de haberse adjudicado en pago de gananciales no estarían sujetos al Impuesto sobre el Incremento de Valor de los Terrenos de Naturaleza Urbana, de acuerdo con lo establecido en el apartado 3 del artículo 104 del TRLRHL.

Por el contrario, la adjudicación de los bienes inmuebles urbanos que correspondan al pago de los derechos hereditarios sí estará sujeta al Impuesto sobre el Incremento de Valor de los Terrenos de Naturaleza Urbana, siendo el sujeto pasivo el cónyuge o heredero que sucede al causante en esos bienes concretos.

También hemos de tener siempre en cuenta que, a efectos de futuras transmisiones de los inmuebles o porcentaje de los mismos adjudicados en pago de la mitad de gananciales, para el cálculo de la base imponible del llamado “plusvalía municipal” (Impuesto sobre el Incremento de Valor de los Terrenos de Naturaleza Urbana), habrá que tener en cuenta que a efectos del cálculo de dicho Impuesto y para el cálculo del período de devengo, la fecha de inicio de dicho período de generación será la fecha en la que ambos cónyuges adquirieron los inmuebles y no la fecha en la que se liquida la sociedad conyugal de gananciales.

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