Los efectos de la renuncia a la herencia.

La llamada renuncia pura y simple, también llamada renuncia abdicativa, es aquella en la que el llamado a la herencia dice que no quiere saber nada, desaparece de la escena y hace mutis por el foro. La renuncia “a favor de otro heredero” (renuncia traslativa del art. 1000 C.c.) no es en realidad una renuncia sino un acto voluntario de disposición que supone o conlleva la aceptación tácita de la herencia (nadie puede disponer de algo que no es todavía suyo) y seguidamente la transmisión, sea por precio o sin él; hay por tanto dos actos jurídicos liquidables: la herencia aceptada tácitamente (liquidable del impuesto de sucesiones) y la posterior transmisión (liquidable del impuesto de transmisiones o donaciones).

Seguir leyendo